Cambiar de Gestor: Cuál es el mejor momento y recomendaciones

No suele ser agradable cambiar de gestoría/asesoría pero muchas veces los empresarios se ven obligados a ellos por diversos motivos.
Los más habituales son:
- El gestor no contesta ni por teléfono ni por correo electrónico. El gestor ha desaparecido del mapa.
- El gestor no ha presentado los impuestos y se ha generado una deuda en contra. El gestor no ha trabajado y ha facturado por servicios que no ha realizado.
- No hay buena relación. No hay suficiente confianza para delegar los servicios del negocio. No se considera que el asesor aporte valor añadido.
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Meses no Recomendables para cambiar de gestor
Los meses que debemos de evitar son los meses en los que no hay que hacer impuestos trimestrales ni anuales. La gestoría anterior tiene el conocimiento y el histórico del cliente y la gestoría nueva carece de ello inicialmente.
Son periodos de mucho trabajo en muy poco tiempo de actuación y puede ser problemas por todas las partes.
Los mejores meses para cambiar
Los mejores meses para hacer un traspaso son: febrero, marzo, agosto, septiembre y noviembre.
En febrero y marzo, la nueva gestoría se encarga de los impuestos del primer trimestre y se puede hacer un traspaso con margen. Se suele encargar la nueva asesoría de confeccionar y presentar la renta del año anterior.
Previamente se pide documentación para ello a la asesoría anterior, estado de cuenta de pérdidas y ganancias a máximo detalle.
Agosto y septiembre también son buenos meses para efectivo el cambio ya que la anterior asesoría ha presentado todo el año anterior y la renta. Así como los impuestos del primer y segundo trimestre del año actual. La nueva gestoría puede hacer un estudio inicial de lo que va del año y se ocupa del resto de impuestos del año.
Noviembre también es un buen mes ya que únicamente quedaría los impuestos del cuarto trimestre y los anuales. Hay cierto margen para hacer un estudio de lo que va de año y confeccionar los impuestos con garantías.
Lo analizamos desde un punto de vista de asesoría y de cierta tranquilidad por parte de todos. Si que es cierto que muchas veces el cambio es inminente debido a una decisión drástica por parte del cliente tras un momento puntual. En este caso se analizan las prioridades en función de la fecha y se ejecuta para evitar sanciones innecesarias al cliente.
En Novo iniciativa, recomendamos tener cabeza y no tomar decisiones en caliente. Al fin y al cabo lo que está en juego es el negocio. Consulta con nosotros y vemos la mejor opción para todos.
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